Edgar, un pequeño de 12 años, vivió, en su escuela primaria: Hermanos Galeana, enclavada en la alcaldía Álvaro Obregón, los peores días de su vida…

Fue víctima de abuso sexual, en ­reiteradas ocasiones, por parte del intendente del colegio. Exigir justicia, ha sido todo un calvario para su madre y la familia.

Y es que al enterarse de los hechos, la madre acudió a denunciar el hecho con el director de la escuela del turno vespertino, de nombre Emmanuel Vidal Obregón. Sin embargo, lejos de dar aviso a las autoridades para poder iniciar la investigación, el directivo decidió, apoyado por la Inspectora de Zona, Mónica Salazar Pérez, convencer a la madre para que no levantara la querella.

A cambio prometieron a la mamá de Edgar que “le brindarían todo el apoyo para resolver la situación”, pero de manera interna.

Pasaron 15 días de que los directivos, inspectores y personal escolar tuvieron conocimiento del caso, pero, aun así no denunciaron la agresión a las autoridades. Su única solución fue transferir a Ratón, como es apodado cariñosamente Edgar, a otra escuela cercana. En tanto el conserje: Lucio “N”, continuó realizando sus actividades sin contratiempo.

La bomba explotó el miércoles por la noche, cuando Edgar y su madre fueron citados a una reunión en la escuela Hermanos Galeana. Allí llegaron directivos y maestros. La molestia fue porque, sin previo aviso, los directivos confrontaron al niño con su presunto agresor.

Por tal motivo la mamá salió corriendo de la escuela y presionó el botón de emergencias instalado en un poste. Pidió la presencia de un policía. A su llegada, pidió que la acompañaran para que personalmente fuera a levantar la denuncia por violación y acoso sexual en contra de su hijo.

Mientras denunciaba los hechos, Lucio fue sacado a escondidas por la puerta de atrás y fue llevado a la escuela primaria Beatriz Ávila, donde fue cobijado por los directivos de dicho colegio. Incluso los directivos del plantel educativo ordenaron a los maestros prohibir la salida al baño de todos los menores mientras se encontraba en el sitio el conserje.

Del otro lado, en la escuela Hermanos Galeana, la noticia de lo que pasó corrió como pólvora, y los padres de familia se organizaron para acudir a la primaria Beatriz Ávila y hacerse justicia por su propia mano. Buscaban linchar al intendente.

Tras la furia de los papás, los directivos encerraron en un salón a Lucio “N”, hasta que, mediante un fuerte operativo de la SSC, fue detenido y trasladado al Ministerio Público.

El detenido, de 46 años de edad, y cinco personas (directivos y maestros de las escuelas), fueron puestos a disposición del Ministerio Público correspondiente, quien determinará su situación jurídica.